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Desde muy chico siempre me gustó la música. Ella me acompañó en momentos de mucha alegría así como de enorme tristeza. En mi décimo cumpleaños mi mamá me regaló un pequeño radio de transistores y fue así como parte de mi infancia y adolescencia transcurrieron envuelta entre los sonidos que mi pequeño radio producía, de los hits musicales que sonaban las radios en aquellos tempranos años de mi vida.

A mediados de los 80 cursaba el primer año de la universidad, tenía mi primera novia y había conseguido por fin mi primer trabajo. Lamentablemente todo eso se truncó cuando fui reclutado al servicio militar, pero la música no dejó de estar presente en mi vida, sobre todo la testimonial y la música de La Nueva Trova Cubana. Pablo Milanés era uno de mis favoritos.

Con el fin de la guerra era lógico que yo, al igual que muchos jóvenes, me encontrara confundido, preguntándome a mis 21 años que ocurriría con mi vida. Estaba lleno de dudas. En mi cabeza había muchas preguntas sin respuestas, mucha confusión. Pero fue en medio de este caos en mi vida cuando el milagro ocurrió. Fue en ese momento en que escuché las canciones que salvaron mi vida. Estoy hablando de la clase de canciones que te cala hasta los huesos, la que se te incorpora a tu flujo sanguíneo y se convierte en parte de tu ADN. Me refiero a las canciones que se te quedaron grabadas cuando te sentiste abandonado o incomprendido, y de la que estás bastante convencido de que fueron escritas específicamente para vos.

Las primeras canciones que me salvaron la vida me llegaron de un amigo de España que había traído el primer compact disc que registra la historia. Yo nunca había escuchado ese disco, ni a ese cantante en mi vida. Pero cuando escuché los primeros acordes y las primeras líneas de la canción «No Surrender» sentí que mi alma se salía de mi cuerpo. «Aprendimos más en los 3 mnts. que duraba una canción que todo el tiempo que pasamos en la escuela» eran las primeras líneas de la canción. Canción tras canción del disco «Born In The USA» me transportaron a la estratosfera y mi camino en esta vida quedó trazado desde ese mismo  momento.

El segundo disco muy significativo en mi vida fue un regalo de mi novia de entonces: «Under The Table And Dreaming» se titulaba ese disco y me llegó en un momento en que mas estaba necesitando de un buen consejo. La primera canción decía «Hey amigo te sientes deprimido? veo que hay preocupación en tus ojos, comparte un momento conmigo y saca ese problema de tu mente, y si nada se puede hacer, entonces vamos a sacar lo mejor de lo que está a nuestro alrededor». Igual que el disco anterior, no había ni una solo canción en ese disco que no reflejara lo que estaba ocurriendo en mi vida. Fue otro disco que contenía canciones que salvaban mi vida una vez mas.

«Bringing Down The Horse» es un disco que contiene 11 canciones que también salvaron y aún siguen salvando mi vida.

Por último un par de canciones en español que me hacen recordar dos etapas de mi vida: mi infancia y mi adultez, ellas son «Mariposa Teknicolor» y «Al Lado Del Camino» del mismo autor.

Pero si tuviera que escoger una sola canción que reúna todo lo que he sido, todo lo que pienso y todo lo que soy, esa canción sería «Aun sigo cantando» de Enanitos Verdes.
Y a vos, cuales fueron esas canciones que salvaron tu vida?

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